Me contaba Facundo Esquivo lo que le sucedió años atrás a un amigo de su hermano.
Parece que el chico había perdido a su perro. Lo buscó por todos lados, incluso en Tristán Narvaja.
Se compró otro perro. Pasaron años.
Un domingo fue de paseo a la feria y grande fue su asombro cuando vio al perro en un puesto, haciéndole compañía a un vendedor.
A partir de ese momento, tuvo dos perros.
Laura D'Andrea
Laura D'Andrea
Contemporánea







