Tal como había ocurrido en varias ciudades europeas en el siglo XIX, poco tiempo antes de las obras de modernización urbana en Montevideo la fotografía fue un instrumento para preservar espacios y monumentos amenazados. Carlos Ángel Carmona, fotógrafo de la Oficina Municipal de Propaganda e Informaciones, realizó algunos relevamientos de espacios como el “bajo montevideano” -demolido para la construcción de la rambla Sur-, o de edificios como el cuartel de Bastarrica -que se tiró abajo
al trazarse la actual avenida del Libertador-.
En estas fotografías se testimoniaba, además del aspecto arquitectónico y urbanístico de zonas en las que permanecían construcciones de más de un siglo de antigüedad, la decadencia y la miseria que existía en algunas zonas de la ciudad, donde vivían y trabajaban los sectores más desfavorecidos de la sociedad montevideana. Este tipo de relevamientos no estaban contemplados en las publicaciones conmemorativas o promotoras del país, y probablemente se realizaban con el simple fin de generar un archivo histórico visual que preservara el aspecto de la vieja ciudad para las generaciones futuras.
Calle Misiones, año 1929. Autor: fotógrafos de la Oficina Municipal de Propaganda e Informaciones. Gelatina y plata sobre vidrio. 13 x 18 cm. CdF, Grupo de Series Históricas, foto 739FMHB.
Calle 25 de Agosto esquina Treinta y Tres, año 1920 (aprox.). Autor: fotógrafos de la Oficina Municipal de Propaganda e Informaciones. Gelatina y plata sobre vidrio. 13 x 18 cm. CdF, foto 252FMHB.
Calle Piedras esquina Ituzaingó, año 1920 (aprox.). Autor: fotógrafos de la Oficina Municipal de Propaganda e Informaciones. Gelatina y plata sobre vidrio. 13 x 18 cm. CdF, foto 125FMHB.








