Un vaquero con ropas de cuero, usadas para protegerse de las espinas de la vegetación, cabalga cansado, con la esperanza de encontrar aún con vida
una res desgarrada. Indagado sobre la obra de transposición del río São Francisco, responde: “Ah, una obra tan grande de Dios el hombre no se debe
meter a cambiar, ¿no? El velho Chico está llorando”. Floresta, Pernambuco, Brasil. Año 2013. Fotografía digital.







