María Lelia Oliva de Escayola, la tercera esposa de Carlos Escayola, quedó embarazada a los 13 años, en 1883, y dio a luz a Carlitos con 14 ya cumplidos, lejos de la ciudad, a salvo de los ojos del pueblo. La conmoción dentro de la familia y de la sociedad tacuaremboense fue tan grande que hasta hoy se sienten sus ecos. Se produjo un silencio extendido a lo largo de ambos siglos que llama la atención y no dejó sanar las heridas hasta el estreno del documental El padre de Gardel, en 2014. Dicho escándalo generó que toda la fama y fortuna del coronel Escayola se perdieran para siempre y su historia se ocultara. El teatro restaurado, la casa de Carlos padre también restaurada nos está diciendo que finalmente se pudo resolver el trauma y hasta admitir que Gardel sí nació en Tacuarembó. Además era ahijada del coronel, tuvieron que pedir una Dispensa papal para casarse y entre tanto tuvieron mellizos. Esta foto de María Lelia Escayola Oliva, la cuarta hija del matrimonio, apareció después de la muerte de una de las nietas del coronel, que era de los integrantes de la familia que no dejaban hablar del tema Gardel hasta pasar al otro mundo. Una foto muy particular si se observa la pose de la joven. La fotografía está en posesión de César Escayola, bisnieto del coronel Carlos Escayola, y sobrino nieto del Pato, Carlos Segundo Escayola Oliva, el hijo menor del coronel.







