Carlos Escayola llegó a Tacuarembó en 1866, con 21 años. En 1880 obtiene el
cargo de jefe político en 1880, que se equipara hoy a intendente, jefe de Policía
y político del departamento (por entonces no se había creado el departamento
de Rivera). Entre tanto encuentran oro en Minas de Corrales y eso motiva un
movimiento de dinero que convierte al norte de Uruguay en “La California del
Sur”. Carlos no sólo tenía que defender la frontera norte del país sino reprimir los
levantamientos del Partido Nacional, opositor al gobierno. Pero al mismo tiempo
dirigía grupos de música y teatro, organizaba reuniones musicales en su casa cada
semana, tocaba y cantaba en los fogones con la peonada. Tocaba piano, guitarra y
mandolina, fiel a la tradición musical de la familia Escayola. Finalmente construyó
un teatro de ópera, al estilo italiano, en 1891, el primer local con energía eléctrica
de Tacuarembó. Sádico con los opositores y galante con las damas, se le adjudican
cincuenta hijos, entre los catorce reconocidos y los extramatrimoniales.
Fotografía del álbum familiar de las hermanas Alma y Lelia Berrio Arzeno.







