Blanca Oliva de Escayola fue la segunda esposa de Carlos, a los 18 años, cuando
quedó a cargo de las dos sobrinas al morir su hermana mayor, Clara. Fue el
matrimonio que duró más y tuvieron siete hijos, hasta que Blanca descubrió que
estaba embarazada su hermana María Lelia, de 13 años, y resolvió no acompañar
más a Carlos fuera de su casa. Por entonces él ya era coronel y jefe político de
Tacuarembó. Después de algunos intentos logró suicidarse el 31 de diciembre de
1886. Fue muy querida en la ciudad y Carlos nombró una de sus estancias, la más
importante, como Santa Blanca.
En el siglo XIX las mujeres se dedicaban a las “tareas de su sexo”: lavar, planchar,
bordar, hacer la comida y atender al marido y los hijos. No había espacio para un
solo acto de independencia personal, por eso que su esposa no acompañara más al
coronel en público implicó un escándalo en la historia de Tacuarembó.
Fotografía del álbum familiar de las hermanas Alma y Lelia Berrio Arzeno.







